Salitre, calima y cuestas: cómo el clima canario desgasta tu coche
2026-08-10
En Tenerife no hay nieve ni sal en el asfalto en invierno y, aun así, la isla castiga los coches más que muchas ciudades peninsulares. Océano, polvo del Sáhara, montañas de más de 2.000 metros y calor constante: cuatro factores que trabajan contra tu coche todos los días.
Salitre: óxido que no descansa
Si vives o aparcas cerca de la costa —y en Tenerife casi todo el mundo lo hace—, el aire cargado de sal se cuela en los bajos, las pinzas de freno y los conectores eléctricos. La corrosión avanza aunque no llueva en meses.
- Lava los bajos con agua dulce una o dos veces al mes.
- No dejes el coche semanas parado frente al mar: la sal se acumula incluso en seco.
- Una vez al año, revisa latiguillos de freno, discos y bornes de la batería.
Calima: el polvo que respira tu motor
En febrero de 2020, la peor calima en 40 años cerró los ocho aeropuertos canarios durante casi dos días y dejó en tierra a 120.000 pasajeros. Tu coche también la respiró.
- Cambia el filtro de aire y el de habitáculo más a menudo de lo que indica el fabricante: cada 10.000-15.000 km es razonable aquí.
- Tras un episodio fuerte, no limpies el polvo en seco: raya la pintura. Primero, agua abundante.
- Vigila el líquido limpiaparabrisas y las escobillas: la calima las destroza.
Cuestas y curvas: frenos y embrague bajo presión
La carretera del Teide supera los 2.300 metros; bajar de Las Cañadas a la costa son unos 2.000 metros de descenso casi continuo. Hacerlo con el pie en el freno recalienta discos y pastillas y puede provocar fading: el coche deja de frenar.
- Baja en marchas cortas y usa el freno motor; el pedal, a intervalos cortos.
- En un automático, usa el modo manual o "B"/"L".
- Aquí pastillas y discos duran menos que en llano: revísalos cada 15.000 km.
- Los arranques en pendiente castigan el embrague: no aguantes el coche en cuesta con el pedal a medio pisar.
Calor: el asesino silencioso de la batería
El calor —no el frío— es la primera causa de muerte de una batería. En climas cálidos dura de media 2-3 años frente a 5 o más en zonas frescas; cada ~8 °C por encima de 25 °C pueden reducir su vida a la mitad. Y suele fallar en otoño, después del verano.
- A partir del segundo año, haz un test de batería anual.
- Aparca a la sombra siempre que puedas.
- Vigila también el refrigerante: el calor degrada sus aditivos.
Nada de esto exige heroísmo, solo constancia. Y si prefieres que lo mire un profesional —o te toca la ITV (desde unos 37 € en Canarias, con multa de 200 € por llevarla caducada)—, en Teide Motors revisamos tu coche y lo dejamos listo, sin dramas.
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